sonrisa.gifHoy estoy feliz, feliz, feliz como una lombriz. Quién sabe por qué, la cosa es que desde que me desperté todo fue color de rosa y no me importo el clima medio loco de Lima, para salir a correr  por la costa verde y sudar toda la mala onda que traigo dentro, hace tanto que no corría. 

En fin. Estuve  estresada con la chamba que me dejaron en mi colegio, imprimiendo mis trabajos de investigación para el curso de  tecnología y ambiente que tengo que presentar estos días.

Mmmm, Marcela vino a almorzar conmigo, unas horitas porque está ocupada con los trabajos que le dejo la profesora  de química. Una de las profesoras más estrictas del colegio Maria Reina Marianistas, sin embargo la pasamos regio y fue suficiente para alegrarme un tantito.

Pero para la tarde, mi mamá y yo nos pusimos a ver películas en medio de una orgía de helados de sabores que no terminamos de comer porque las manos se nos habían congelado.

Estuvo muy bien, sentir que todavía podía acurrucarme en su pecho y que ella me hiciera piojito en la cabeza diciéndome que me quiere bien, que me quiere mil, que nunca jamás me voy a morir, y que me compraría otra cartera, otro celular y no me dijo que era ninguna sonsa, ni que soy una irresponsable por haber enviado un mail “tuti li mundi”, denunciando a una plajera de una revista que ya no vale la pena ni mencionar su nombre. Todo el día fue perfecto, y aún sigo sonriendo.

No había leído mis correos estos días y hoy encontré una avalancha de correos donde me felicitaban y otros me decían que la denuncia que hice a la plajera de Melanie Perez-Cartier no sirve, porque dizque me buscaron en la RENIEC y no me encontraron. ¿Whats?. ¿Cómo me van encontrar en la RENIEC si apenas tengo 17 años. En fin sigo feliz de la vida y espero que dure por algunos días más.

Sólo espero que no me pase la factura el tiempo, porque es raro que durante toda la mañana y la tarde a esta Cristina no la haya atormentado absolutamente nada.